Cuando visitamos una nave nueva en Beniparrell o en el polígono de Silla, la primera pregunta del gerente suele ser cuánto cuesta. La segunda, casi siempre, es si hace falta «una de esas máquinas grandes». La respuesta corta: depende de lo que haya en el suelo. La larga es esta entrada, que explica qué hace cada máquina, cuándo se usa una, cuándo la otra y cuándo hacen falta las dos.
Barredora: para lo seco
Una barredora recoge polvo, viruta, restos de cartón, tierra de la carretera y todo lo que sea sólido y seco. Tiene cepillos laterales que arrastran hacia el centro, un cepillo central que lanza el residuo a una tolva y un sistema de aspiración con filtro que evita que el polvo vuelva al aire. Las de conductor, que son las que usamos en naves, rinden entre 3.000 y 6.000 m² por hora en pasillos despejados.
Se usa en almacenes de distribución con estanterías, naves de producción con polvo o viruta, zonas de carga y descarga y explanadas. Frecuencia habitual en la comarca: semanal. En naves con mucho movimiento de carretillas o con polvo fino (plástico, madera), dos veces por semana.
Lo que no hace: quitar grasa, manchas de aceite, marcas de ruedas ni la película gris que deja el paso de carretillas. Eso queda pegado al hormigón y la barredora pasa por encima.
Fregadora: para lo pegado
Una fregadora echa agua con detergente, frota con cepillos o discos y recoge el agua sucia con una boquilla de aspiración. El suelo queda limpio y casi seco. Las de hombre a bordo rinden entre 2.000 y 4.000 m² por hora; las de conductor a pie, unos 1.000. Con un rendimiento medio de unos 400 m² por hora cuando hay que sortear estanterías y palés, una nave de 2.000 m² lleva unas cinco horas.
Se usa donde hay grasa, aceite, marcas de ruedas, restos de bebida o producto, y en cualquier nave donde el suelo tenga que estar presentable: exposición, picking, zonas de paso de clientes. Frecuencia: mensual en naves normales, quincenal en logística intensa, semanal en industria alimentaria.
Lo que no hace: recoger residuo sólido. Si se pasa la fregadora sobre viruta o cartón, atasca la boquilla y deja el suelo peor. Por eso, antes de fregar, se barre. Siempre.
Las dos, en este orden
En la mayoría de las naves de Beniparrell y Silla que llevamos, el plan es barredora semanal y fregadora mensual, con la fregadora siempre después de un barrido. En almacenes con muelles, se añade hidrolimpiadora mensual en la zona de camiones, que es donde se acumula el aceite y el barro de la calle.
Un plan tipo para una nave de 3.000 m² con 300 m² de oficinas:
- Barredora de conductor: cada semana, por zonas, fuera del paso de carretillas.
- Fregadora de hombre a bordo: cada mes, de noche o en sábado.
- Hidrolimpiadora en muelles: cada mes.
- Oficinas, vestuarios y aseos: tres días por semana, antes del primer turno.
Precio orientativo: entre 900 y 1.400 € al mes más IVA, según oficinas, aseos y muelles.
Suelos: no todos aguantan lo mismo
El hormigón pulido aguanta cepillo duro y detergente alcalino. La resina epoxi, no: cepillo blando, detergente neutro, y nada de lejía, que la vuelve mate. El hormigón con tratamiento de cuarzo se raya con discos abrasivos. En la visita miramos el suelo antes de decidir máquina y producto, y lo dejamos escrito en el presupuesto. Hemos visto naves con la resina estropeada por un año de fregado con producto equivocado.
¿Comprar máquina o contratar el servicio?
Nos lo preguntan mucho los gerentes de naves grandes. Una fregadora de hombre a bordo cuesta entre 8.000 y 20.000 €, más baterías cada tres o cuatro años, mantenimiento y alguien que sepa usarla y que la cargue. Si la nave tiene más de 5.000 m² y personal propio de mantenimiento, puede compensar. Por debajo de eso, sale más a cuenta que venga la máquina con el operario, que la conoce y la mantiene. Un punto intermedio que hacemos en algunas naves de Silla: dejamos una máquina nuestra fija en el centro, presupuestamos la carga y el mantenimiento y la usa nuestro personal en cada visita.
Frecuencias que no funcionan
- Barrer cada quince días en una nave de logística: el polvo pasa a los palés y de ahí a los clientes.
- Fregar sin barrer antes: atasca la máquina y mancha.
- Fregar solo dos veces al año: la grasa se fija y luego hace falta decapar.
- Limpiar muelles con escoba: el aceite no sale sin presión.
Si tienes una nave en los polígonos de Beniparrell, Silla, Aldaia o Alaquàs y no sabes qué máquina necesita el suelo, pide la visita. Vamos, miramos el suelo y el residuo, y te decimos si con barredora basta o hacen falta las dos. Más detalle en la página de limpieza de naves industriales y en la de almacenes y logística.