Cinco meses después del 29 de octubre, muchos garajes de Paiporta, Catarroja, Picanya y Albal siguen en obras. El barro se sacó en las primeras semanas, con vecinos, voluntarios y bomberos. Lo que queda ahora es otra cosa: instalaciones eléctricas nuevas, puertas que se cambian, paredes que se pintan, sumideros que se rehacen. Y una pregunta que nos hacen cada semana los presidentes y los administradores: ¿cuándo limpiamos, y qué exactamente?
Esta entrada la escribimos para responder a eso, sin adornos. Es lo que hemos aprendido en los garajes en los que hemos entrado desde enero.
Primero, el orden
El error más frecuente es limpiar demasiado pronto. Una comunidad contrata el primer fregado en cuanto el garaje está vacío, y a las dos semanas entra el electricista a abrir rozas y lo deja todo cubierto de polvo. Se paga dos veces.
El orden que funciona:
- Obra terminada y gremios fuera: electricidad, fontanería, puertas, pintura.
- Retirada de material y escombro por parte del constructor. Esto no es limpieza; es parte de la obra y debería estar en su presupuesto.
- Limpieza final de obra: polvo de todas las superficies, restos de mortero y pintura en el suelo, rejillas y sumideros.
- Primer fregado con fregadora y desengrasante.
- Mantenimiento: barrido mensual y fregado cada tres a seis meses.
Si la comunidad tiene prisa por volver a aparcar, se puede hacer un barrido intermedio antes del punto 3, pero que quede claro en el presupuesto que es provisional.
Qué queda en un suelo que ha estado bajo el barro
Aunque el barro se retirara en noviembre, el hormigón se queda con una película fina de limo y de grasa que el agua arrastró de los coches. Se nota en que el suelo tiene un color gris uniforme y en que, al pisar, se levanta polvo. Un barrido normal no lo quita. Hace falta fregadora con cepillo de nailon duro, agua caliente si la máquina la tiene y desengrasante alcalino, y en la mayoría de los garajes, dos pasadas.
En el primer fregado conviene revisar los sumideros y las arquetas. Muchos quedaron llenos de sedimento y, aunque el fontanero los haya limpiado, se vuelven a tapar con el agua del primer fregado. Nosotros los abrimos antes y después. Lo indicamos en el parte con foto, para que la comunidad lo tenga.
Cuánto cuesta
Un garaje de 30-40 plazas: limpieza final de obra entre 400 y 700 € más IVA según lo que haya dejado el constructor, y primer fregado con máquina entre 250 y 450 €. Si se hacen seguidos, el precio conjunto baja porque se aprovecha el desplazamiento y la máquina. El barrido mensual posterior, entre 60 y 90 €, y el fregado semestral, entre 150 y 300 €.
Todo esto se presupuesta tras ver el garaje. Hay garajes que se pintaron con el suelo aún húmedo y la pintura se ha levantado en zonas; ahí el fregado a máquina no se puede hacer hasta que se repinte, y hay que decirlo antes de cobrar nada.
Documentación para la comunidad y para el seguro
Casi todas las comunidades de la zona siguen tramitando ayudas o tienen un expediente abierto con el seguro. Lo que suelen pedir: presupuesto detallado, factura con IVA desglosada por servicio y algún tipo de evidencia de lo que se ha hecho. Nosotros entregamos parte de trabajo con fotos de antes y después en cada servicio. No cuesta más y ahorra discusiones.
Si el administrador lleva varias comunidades del mismo municipio, conviene agrupar los fregados en la misma semana: se comparte máquina y desplazamiento, y el precio por garaje baja.
Y después: mantenimiento
Cuando el garaje vuelve a la normalidad, pasa a ser un garaje más. Con una diferencia: los vecinos, después de lo que han visto, están más pendientes de que esté limpio y de que los sumideros funcionen. Nuestra recomendación para garajes comunitarios de la comarca es barrido mecánico mensual y fregado con máquina cada tres a seis meses, con revisión de sumideros en cada visita. Se puede meter en el contrato anual de la comunidad junto con el portal y la escalera, y así no hay que votarlo cada vez.
Lo que no hay que hacer
- Contratar el fregado antes de que terminen los gremios.
- Aceptar un presupuesto sin visita. Cada garaje de la zona está en un estado distinto.
- Usar lejía sin diluir en el hormigón «para desinfectar». No desinfecta el barro seco y daña el suelo.
- Dejar que el constructor entregue el garaje sin retirar su escombro y luego pagar por sacarlo.
- Olvidar los sumideros. Es lo primero que vuelve a dar problemas cuando llueve.
Si tu comunidad está en Paiporta, Catarroja, Picanya, Albal o Alcàsser y tienes un garaje en obras, pide la visita cuando el constructor te dé fecha de fin. Vamos, lo vemos y te decimos qué hace falta y cuánto cuesta. Y si lo que hace falta es esperar dos semanas más, también te lo diremos. Tenemos más información sobre cómo trabajamos con comunidades de propietarios en la comarca.